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Cómo murió Oscar Pérez

19 enero, 2018 | 12:00 am

En el violento operativo participaron cien efectivos del gobierno y dos policías cayeron sin vida

 

Circula una polémica versión sobre supuestos delatores; mientras el gobierno señala a la oposición, esta se lo atribuye a una maniobra perversa del régimen

 

En un periódico de Estados Unidos recogen una supuesta conversación de un oficial con Oscar Pérez,  donde el militar le advierte “tener orden de matarlo”, pero un video dice lo contrario, un funcionario le habría comunicado que las instrucciones eran preservarle la vida

 

 

Sayaireth Castillo

sayaireth@gmail.com

Con información de El País

 

 

Oscar Pérez, el exfuncionario del Cicpc que se rebeló en contra del presidente Nicolás Maduro, cayó abatido tras casi 5 horas de enfrentamiento con los cuerpos de seguridad del Estado, donde murieron 6 agentes que acompañaban al oficial sublevado en una casa ubicada en la zona de El Junquito, en el oeste de Caracas, donde el grupo fue hallado el pasado lunes.

 

El gobierno venezolano aseguró que contó con la colaboración de los opositores que sostienen reuniones en la llamada “mesa de diálogo”, para que de esta manera se localizara a Pérez, quien se encontraba en la clandestinidad desde el pasado mes de junio de 2017, luego de su primera aparición donde fueron atacados dos edificios oficiales en la capital venezolana, desde un helicóptero de la Policía Científica.

 

Al conocerse la noticia del ajusticiamiento de Oscar Pérez, quien había formado un grupo armado opositor al gobierno, se generó gran confusión en la sociedad venezolana e internacional, y para algunos una extraña sensación de remordimiento. De esta manera el gobierno de Maduro eliminó a uno de sus enemigos más notorios.

 

Desde los inicios la opinión pública dudó de la veracidad de la célula guerrillera conformada por Pérez y sus intenciones en relación a la situación del país; del mismo modo se atribuyeron sus labores a un montaje de propaganda. Esta acción ha sido criticada por civiles y dirigentes en el exilio, como el ex alcalde Antonio Ledezma, y tildada de ejecución extrajudicial. Los mandos de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a los que Pérez cuestionó en más de una ocasión por su prudencia, han guardado silencio.

 

El mensaje que el gobierno de Nicolás Maduro envía luego de este procedimiento es hasta dónde está dispuesto a llegar en el contexto de la actual crisis. Pérez, luego de llevar adelante en el 2017 algunas leves acciones armadas en contra del gobierno, fue sorprendido a las cuatro de la mañana del lunes por una comisión mixta de los cuerpos de seguridad del Estado en un escondite de El Junquito, zona residencial montañosa ubicada en las afueras de Caracas, y finalmente abatido tras un poderoso y largo asedio.

 

En varias ocasiones el exfuncionario envió mensajes de advertencia a las autoridades —”no me busquen, que yo los voy a encontrar”, les dijo—, sus horas finales quedaron grabadas en un registro que el mismo realizó, al verse acorralado por las fuerzas de seguridad. Estos vídeos se han vuelto virales en las redes sociales. Allí el agente dejó constancia de sus intenciones de entregarse y negociar su rendición, solicitud que fue negada de plano por la comisión policial, quienes decidieron eliminarlo sin piedad alguna. En sus minutos finales, ya herido, Pérez envió un mensaje a sus hijos y pudo despedirse de los venezolanos: “Vendrán tiempos mejores para todos”.

 

Caen en pie de lucha

En el operativo para la captura de Pérez intervinieron casi cien hombres. 6 de sus compañeros de lucha fueron abatidos y otros detenidos. En los enfrentamientos también murieron dos agentes de la Policía Nacional Bolivariana, y un dirigente civil que formaba parte del colectivo chavista “Tres Raíces”, quien participó en la toma de la residencia secreta. Hay otros tres policías heridos.

 

Pérez se destacó durante su trabajo policial, un funcionario calificado y especializado en acciones especiales en el Cuerpo de Investigaciones Penales, Científicas y Criminalísticas. Su trayectoria profesional era incuestionable, contaba con el respeto de sus colegas. A mediados de 2017, cuando las calles ardían en las protestas contra el gobierno, protagonizó un sonoro incidente al tomar un helicóptero y sobrevolar la sede del Tribunal Supremo de Justicia, disparando contra sus instalaciones y llamando a la desobediencia civil, al cuestionar el carácter golpista del organismo judicial que, a su juicio, usurpaba las funciones legislativas.

 

Pérez dirigió su mensaje en varias ocasiones a las Fuerzas Armadas para que hicieran un pronunciamiento, a la vez que tildaba de “delincuentes” y “narcotraficantes” a los miembros del gobierno. En sus últimas acciones tomó por sorpresa un comando rural de la Guardia Nacional en una zona montañosa aledaña a Caracas, haciendo prisioneros a todos sus hombres. Después se hizo viral un vídeo en el cual se veía que los reprimía verbalmente con severidad, por “obedecer a un gobierno corrupto y sin escrúpulos”.

 

Diosdado Cabello ofreció vía Twitter la versión del gobierno en torno a la muerte de Pérez, sin muchos detalles. El dirigente alegó que el rebelde “abrió fuego en contra de la comisión policial, hiriendo a funcionarios del FAES [Fuerza de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana]”, y en consecuencia, tuvieron que responder, argumento que ha sido empleado por voceros del gobierno y por las fuerzas policiales venezolanas cuando enfrentan operativos en contra de la delincuencia procurando saltarse la investigación de los fiscales y el dictamen de los tribunales.